VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE, PRÁCTICAS RELIGIOSAS Y MIEDO: VALIDACIÓN DE UNA ESCALA DE CREENCIAS Descargar este archivo (09 Vida despues de la muerte  MCCardenas NVenazir.pdf)

Massiel Cano-Cárdenas, Nallely Venazir Herrera Escobar

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza (FES-Z) UNAM

Resumen

La muerte y la vida después de la muerte son tópicos enigmáticos para el hombre. Las creencias que se tengan al respecto pueden originar miedo ante la amenaza de saber si existe una vida post-mortem y enfrentar el juicio de Dios, como consecuencia, los creyentes católicos o cristianos realizan prácticas religiosas específicas para ser acreedores de una vida eterna en el reino de Dios. Ante ello surgió la necesidad de conocer cuáles son las creencias hacia la vida después de la muerte, el miedo percibido y las prácticas religiosas en jóvenes y adultos mayores de la Ciudad de México, la muestra se conformó por 126 jóvenes y 126 adultos mayores a los cuáles se les aplicó una escala tipo Likert de cinco puntos. Por medio de pruebas estadísticas se validó el instrumento y se observaron correlaciones entre las categorías, existiendo una congruencia entre creencias religiosas y sus prácticas.

Palabras clave: Creencias, vida después de la muerte, miedo, prácticas religiosas.

Abstract

Death and life after death are enigmatic topics for men. Beliefs that are taken in this regard can cause fear to thethreat of knowing if there is a life post-mortem and face the judgment of God, as a result, Catholics believers or Christians conducted specific religious practices to be considered of an eternal life in the Kingdom of God. Before it became necessary to findout what beliefs towards life after death, the perceived fear and religious practices in young and elderly of the city of Mexico, the sample consisted of 126 young people and 126 older adults who received a Likert scale of five points. Through statistical tests, the instrument was validated and correlations were observed among the categories of the instrument, with a congruence between religious beliefs and practices.

Keywords: Beliefs, life after death, fear, religious practices

Introducción

El hombre a través de su pensar y accionar ha proporcionado diferentes explicaciones no solo sobre su origen sino también sobre la vida misma, la muerte y el propósito y sentido que le da a su existir; lo cual ha realizado por medio de su sistema de creencias.

Es a través del sistema de creencias y valores que se da significado y coherencia al modelo del mundo al que está profundamente vinculado, por consiguiente el ser humano vive en función de sus creencias (De la Pienda, 1999; Zor, 2011). Indistintamente de la cultura, edad, raza, sexo, profesión o nivel educativo, todo ser humano siempre se ve en la necesidad de confrontar ciertas condiciones universales de existencia, para a partir de ahí crear su propio y particular proyecto de vida.

Las creencias

El ser humano busca nuevas explicaciones a lo que acontece interna y externamente a él, una forma que ha encontrado para este fin es mediante las creencias, ya que estas guían y forman al hombre a lo largo de su vida.

El estudio de las creencias ha tomado un lugar valioso en las investigaciones psicosociales, sin embargo, existe una diversidad en cuanto a su significado; como menciona Montero (1994) la definición más operativa que se tiene del término es “creencia es lo que una persona cree” (p. 113).

Entre las diversas definiciones, sobresale la propuesta por Fishbein y Ajzen (1975) quienes denominan las creencias como la representación de la información que se tiene acerca de un objeto. Específicamente, una creencia vincula a un objeto con algún atributo, es decir, es la probable relación subjetiva entre el objeto de la creencia y algún otro objeto, valor, concepto o atributo; por tanto las creencias hablan de versiones incompletas y simplificadas de la realidad que abarcan niveles de organización interna, estructuración y sistematicidad, siendo estas una guía de las posibles acciones dentro de una situación (Villoro 1996; Solar y Díaz, 2009). De manera que las creencias permiten precisar cómo será el comportamiento del hombre acorde a las situaciones en las que se desenvuelve.

Tomando en cuenta la organización sistemática de las creencias se obtiene como resultado el significado y coherencia al modelo del mundo al cual se está vinculado (De la Pienda, 1999) proporcionando así consistencia a las creencias del individuo que, al agruparse, tienen por resultado una estructura y por consiguiente una estabilidad gracias a la interconexión que existen entre ellas. No obstante, es indispensable distinguir unas de otras.

Existen numerosos tipos de creencias que configuran el pensamiento humano, por tanto, Pepitone (1991) ofrece una clasificación de cuatro categorías: la natural-material que aluden a todo aquello que se encuentra en el mundo material o se define por un nivel de análisis; las sobrenaturales, que engloban las creencias religiosas (existencia de deidades, destino del espíritu en otra vida, etc.) y seculares (el destino, la casualidad, etc.); las creencia de tipo psicológico que refieren a estructuras de uno mismo y otros que determinan o facilitan ciertos resultados que se posee en mayor o menor grado; por último las morales, relacionadas con los estados de bondad, rectitud y la forma de llegar a ellos. Es importante considerar que las clasificaciones no son puras, es decir estas no pueden ser determinadas dentro de una sola (íbid, 1991).

La importancia del estudio de las creencias radica en la explicación del comportamiento así como la ideología de los individuos ante diversos fenómenos, entre los cuales destacan la muerte y la vida después de la muerte.

Muerte y vida después de la muerte

La religión es uno de los medios por los cuales el hombre guía su manera de pensar y actuar, además de dictaminar de una manera u otra la perspectiva que se asuma del mundo y de sí mismo. Entre las religiones más predicadas y con mayor número de seguidores es el cristianismo; siendo el catolicismo una de sus procedentes, tan sólo en México el 82,7% pertenecen a dicha religión (Red de Investigadores del Fenómeno Religioso, [RIFREM], 2016). Ambos cultos pertenecen a las religiones occidentales y por tanto su doctrina es de la vida después de la muerte (Swinburne, 2012).

Tanto el cristianismo como sus variantes se han vendido como una religión de salvación por ello, las acciones, los pensamientos y las omisiones realizadas por el hombre son importantes para Dios que, dependiendo de ellas, se tiene la posibilidad de irse a una de las siguientes instancias: el cielo; siendo la morada del Señor, dónde viven aquellos que han obedecido sus preceptos, de la muerte los levantará llevándolos con él: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, una para la vida eterna, y otros para la vergüenza y confusión perpetua” (Daniel 12:2 RVR1960); el purgatorio, que de acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica (1030) “es el estado de los que mueren en amistad con Dios pero, aunque están seguros de su salvación eterna, necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza”. Por último está el infierno, siendo la instancia dónde el alma del difunto sufrirá una condena por no llevar una vida conforme lo marca la biblia, los castigos que tendrá dependerán de la gravedad de su pecado: “Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Más el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco ...” (Lucas 12:47, 48 RVR1960).

Por otra parte, bajo la óptica científica no existe vida después de la vida, sin embargo se puede explicar la muerte desde diversas posturas: en medicina, se denomina como “muerte clínica” dónde las funciones neurológicas intracraneales terminan, resultando así una muerte encefálica (Escudero, 2009) sin embargo, la muerte también es un hecho cultural el cual está dotado de símbolos y significados, siendo a través de ellos su estudio. Otra de las vertientes por la cual se examina el fenómeno de la muerte es a través del ámbito psíquico, en particular desde el psicoanálisis Freud (1914, como se citó en, Alizade, 1996) realiza una observación en que la forma de concebir la muerte dependerá de los aspectos colectivos del superyó determinado por las creencias sociales y la opinión pública, aunado a ello alude a que a los humanos no creen en la muerte propia, puede observar la muerte de otros, pero no cree que sea un hecho que le suceda a él, en otras palabras, el inconsciente está convencido de la inmortalidad (Freud, 1915).

La ciencia otorga conocimiento sobre la muerte, mientras que la religión proporciona acerca de la vida post mortem al igual que de la muerte. Este saber se trasmite por medio de la sociedad y la cultura influyendo así en el accionar del ser humano, manifestándose en las creencias y actitudes así como las costumbres, tradiciones y prácticas de la religión ante la muerte.

Prácticas religiosas

Las prácticas religiosas son definidas como “la forma en que las personas se vinculan con lo sagrado; la manera en que permanecen sus creencias y los rituales por los cuales sus devociones y vivencias religiosas se conservan, se alimentan y se significan” (López y Lourdes, 2016, p.116).

La muerte implicaría la transición del mundo de los vivos hacia el de los muertos, renovando al hombre mediante los ritos que forman el sentido social vinculado a las ideas de separación, clasificación y limpieza (Marí-Klose y De Miguel, 2000). Uno de los conceptos con los que están íntimamente relacionadas las prácticas religiosas es el de religión definiéndose como: la creencia en una garantía sobrenatural ofrecida al hombre para su propia salvación, y las prácticas dirigidas a obtener o conservar esta garantía (Abbagnano, 1963, como se citó en, Quintana, 2001, p. 104).

En lo que respecta a la iglesia católica, entre las prácticas más conocidas son los sacramentos y los mandamientos estipulados por dicha doctrina, sin embargo no solo se reducen a ellas; los rituales funerarios son prácticas socio-culturales relativas al deceso de una persona y las actividades derivadas de ellas son los velorios, rezos, entierros, cremaciones, etc. teniendo dos finalidades: la búsqueda de la vida eterna y la atenuación del dolor que la muerte trae consigo mientras se espera la ansiada resurrección que identifica a los miembros de la cultura que los realiza (Torres, 2006).

En relación con ello, en diversos libros de la Biblia (Proverbios, Mateo, etc.) se alude al temor que se le debe a Dios que en parte gracias a este, los creyentes efectúan las prácticas acorde a la religión venerando así al señor y a cambio Él los salvará de la muerte eterna. Relacionado con lo antedicho se encuentra el día del Juicio Final, narrado en su mayoría en el libro de Apocalipsis en el cual a lo largo de los versículos 20:11, 12, 13, 14, 15 (RVR 1960) se señala el día en el que las almas de los hombres se presentarán ante Dios y serán juzgadas por las acciones hechas en vida por parte de la Trinidad (Dios padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo), además; si al momento de revisar el segundo libro no se hallase el nombre del alma en turno, esta será lanzada al infierno.

En síntesis, en el vínculo formado entre la creencia religiosa y la práctica reside todo su significado, en correspondencia con ello se encuentra el miedo a la ira del creador todopoderoso y el castigo a los infieles o a los que contradigan sus mandamientos y enseñanzas (González, 2013; Cabrera, 2015).

Miedo

El miedo es una experiencia que suscita un efecto emocional volátil como respuesta de la interpretación de una situación u objeto peligroso, cuando el control sobre ella es desconocido, es así que se derivan conductas específicas para establecer nuevamente el equilibrio por lo tanto, el miedo es un mecanismo de defensa ante las amenazas percibidas ya sean estas físicas, mentales o sociales; por consiguiente, su centralidad es percatarse de la inseguridad que causa una situación dada, siendo su propósito la búsqueda de un contexto de seguridad (Valdez, 2009, como se citó en, Huamán, 2015; Timmermann, 2015).

Uno de los miedos más reconocidos es hacia lo desconocido, como consecuencia de ser apreciado como algo amenazante por tanto, la muerte es uno de los tópicos que tienen la posibilidad de originar este sentimiento. El miedo a la muerte es un concepto incluyente a lo que sucede después de ella y el miedo a la propia muerte (Espinoza y Sanhueza, 2012).

El miedo a la muerte reincide en su proceso, puesto que es distinto fallecer por una enfermedad que por un accidente, asimismo intervienen numerosas variables como el estado civil, dependientes económicos, enfermedades presentes, la edad, etc; por tanto de acuerdo con Gala, Lupiani, Raja, Guillén, González, Villaverde y Alba (2002), el temor a la muerte se puede presentar en diversas formas (p.44): el miedo al proceso de la agonía en sí, a perder el control de la situación, a lo que acontecerá a los suyos tras su muerte, al aislamiento y a la soledad, a lo desconocido y el miedo a que la vida que se ha tenido no haya tenido ningún significado.

Como se puede observar el miedo al proceso de la muerte es multidimensional. La muerte es el único suceso seguro para el ser humano… “Sentir miedo ante la muerte es algo que se considera ‘normal’, aunque en el fondo socialmente no se acepta” (Restrepo, 2013, p. 26) ejemplo de ellos es en el momento que se llega a mencionar en la vida cotidiana se opta por cambiar el curso de la conversación.

En términos generales, al remitirnos al pensamiento psicológico del ser humano, encontramos inmersa la concepción acerca de la vida después de la muerte, el miedo que esto genera y las prácticas religiosas a las que conlleva, debido a que, representa uno de sus mayores enigmas. Cabe mencionar, que estos fenómenos resultan diferentes según la madurez psicológica del individuo y la influencia de los marcos de referencia tan variados tales como la cultura, la personalidad, la filosofía de vida, la orientación religiosa, edad, sexo, escolaridad, entre otras.

Método

Participantes

Se eligió una muestra no probabilística conformada por 252 habitantes de la Ciudad de México, de los cuales 126 son hombres y 126 mujeres; en tanto al estado civil el 67.1% indicaron estar casados, en tanto el 32.9% no lo están. En lo que refiere a la edad, el 50 % son jóvenes en un rango de 18 a 29 años, mientras que los adultos mayores van de los 65 años en adelante.

Instrumento

El instrumento utilizado para medir las creencias hacia la vida después de la muerte, el miedo percibido y las prácticas religiosas está constituido por tres categorías de análisis:

  • Categoría 1. Creencias hacia la vida después de la muerte. Dentro de los ítems que conforman esta categoría se mencionan dos perspectivas sobre la vida después de la muerte: la científica dónde no existe tal y la visión religiosa, en donde existe una vida post mortem para el alma del difunto.
  • Categoría 2. Miedo hacia la muerte y la vida después de la muerte. Dividida en dos subcategorías que retoman el miedo a la muerte: el punto de vista científico (Gala, et. al., 2002), y la vida después de la muerte basado en lo establecido por la religión cristiana y católica principalmente abordando el juicio final, el cielo, el infierno y el purgatorio.
  • Categoría 3: Prácticas Religiosas: Sustentado en las prácticas religiosas que realizan los creyentes de la religión católica o cristiana siendo estas parte de ella.

El instrumento cuenta con un total de 40 reactivos divididos entre las tres categorías mencionadas, con una escala tipo Likert teniendo cinco posibles respuestas: 1: totalmente en desacuerdo; 2: en desacuerdo; 3: ni acuerdo ni en desacuerdo; 4: de acuerdo y 5: totalmente de acuerdo.

Procedimiento

La escala se aplicó en diversas locaciones de la Ciudad de México –en las delegaciones Venustiano Carranza, Iztapalapa, Cuauhtémoc–, específicamente en iglesias o templos, en lugares públicos como parques donde se practica danzón y la Alameda Central. Para acceder a los jóvenes y los adultos mayores hubo un acercamiento a ellos, se explicaba a grandes rasgos el contenido de la escala, el uso confidencial y estadístico de los datos proporcionados; una vez que accedían a participar, se continuaba con el llenado de la información solicitada, así como del instrumento, terminado la resolución de esta se agradecía su participación.

Resultados

Propiedades psicométricas del instrumento

Inicialmente se llevó a cabo un análisis descriptivo de los resultados tomando en cuenta la distribución de las medias y las varianzas de los resultados, obteniendo el 2.99 de media de respuesta, mientras que la varianza de los reactivos oscilan entre 1.099 (reactivo 22) y 2.442 (reactivo 1), precisando un 1.851 de la varianza media de los reactivos. Por otra parte el índice de correlación reactivo-total se sitúa entre -.078 (reactivo 10) y .735 (reactivo 25).

Se realizó la prueba de confiabilidad Alpha de Cronbach para determinar la consistencia interna de la escala resultando una α = .891 para los 40 reactivos que la componen es decir, existe una consistencia entre los ítems, las afirmaciones que conforman las creencias hacia vida después de la muerte, el miedo percibido y las prácticas religiosas miden cada constructo.

Análisis factorial exploratorio

En cuanto a la agrupación y reducción de los 40 reactivos se realizó un análisis factorial con rotación Varimax, con el propósito de identificar el conjunto de ítems que se relacionan entre ellos y miden una categoría. Por medio de este análisis se encontró una que la medida de adecuación muestral KMO alta (0.888), en tanto la prueba de esfericidad de Bartlett fue significativa al obtener un valor para 780 gl de χ2=4939.806 y una significancia de (p=0.000), es decir hay una identidad entre las correlaciones de la matriz.

A través de método Varimax con Kaiser que convergió en 21 iteraciones y con el método de análisis de componentes se obtuvieron 8 factores principales que explican el 61.166% de la varianza total, no obstante se eliminaron los ítems 10, 18 y 22, además se excluye el ítem 23 ya que no fue clasificado en alguno de los 8 factores posibles (Ver, Tabla 1).

Factor 1. Creencias sobre la vida eterna (CVE). Referido a creencias de tipo religioso sobre la vida después de la muerte, en donde se tenga un contacto con Dios además de encontrarse algunas de las acciones que los creyentes realizan para estar en contacto con su creador como el orar. Este factor contiene un total de 8 ítems de los cuales el número “38. Creo que Dios tiene el poder de resucitar a personas que han muerto” obtuvo un peso factorial de .738; el valor de coeficiente α =.842 y su varianza es de 11.803%.

Factor 2. Miedo al Juicio de Dios (MJD). Categoría de índole religiosa que refleja el temor relativo a la posibilidad de ser enjuiciado por Dios y a partir de este irse al purgatorio, el infierno o el cielo. El valor de coeficiente α =.887 y su varianza es de 11.525%, siendo el reactivo “35. Pienso que al morir se me pueda negar el cielo lo cual me genera miedo” el de mayor peso factorial con un .694 de un total de 10 ítems.

 


Reactivo

Carga Factorial

F1:

CVE

F2:

MJD

F3:

DD

F4:

DC

F5:

CM

F6:

MPM

38. Creo que Dios tiene el poder de resucitar a personas que han muerto.

.768

.127

-.056

.149

-.150

-.013

11. Para lograr la vida eterna, es necesario obedecer los preceptos de Dios.

.714

.207

-.080

.351

-.157

-.009

19. A mi parecer, dar gracias a Dios por los alimentos antes de comer es importante.

.701

-.044

.097

.072

-.105

.227

3. Considero que la muerte es el paso a otra vida.

.598

.086

.122

.025

-.412

-.187

29. A mi parecer asistir a una iglesia a dar gracias a Dios muestra mi devoción hacia él.

.560

.181

.328

.016

-.165

-.039

26. Creo que orar es un medio de salvación para el hombre.

.523

.289

.121

.350

-.110

.047

36. La muerte significa el comienzo de la vida en el cielo.

.508

.240

-.001

.128

-.280

-.172

40. Considero que la existencia de las personas que mueren desaparece solo de este mundo.

.469

.122

.218

.171

.188

.071

35. Pienso que al morir se me pueda negar el cielo lo cual me genera miedo.

.279

.694

.118

.228

-.215

-.042

28. El pensar que mis acciones serán juzgadas por Dios en el juicio final me causa terror.

.238

.679

.137

.273

-.032

-.051

34. A mi parecer, la soledad al momento de morir genera miedo.

-.149

.675

.121

.039

.049

.300

12. Me causa temor el pensar que al estar muriendo sufra una gran agonía.

-.051

.656

.260

-.113

.075

.138

27. Me asusta pensar en el tiempo que pueda durar mi sufrimiento antes de morir.

-.128

.648

.305

-.060

.084

.182

17. El pensar que pagaré una condena después de morir por mis actos en vida me genera miedo.

.381

.632

.076

.279

.034

-.015

32. Considero que el hombre teme que su alma arda en las llamas del infierno eternamente.

.263

.607

-.020

.075

-.010

-.129

39. A mi parecer, el ser indigno del reino de Dios después de morir me causa temor.

.439

.601

.083

.195

-.129

-.007

25. Pensar que mi alma se pueda quedar en el purgatorio me causa temor.

.231

.583

.420

.355

.017

-.056

9. Me asusta pensar en el sufrimiento que mi alma pueda llegar a tener después de morir.

.333

.489

.123

.078

-.179

.304

21. Creo que rezar es un acto de devoción hacia Dios.

-.009

.200

.774

.058

.019

-.031

31. A mi parecer, rezar el rosario en un funeral ayudará a que el alma del difunto descanse en paz.

.144

.036

.766

.188

.120

.099

24. Considero que el hombre pone velas a su difunto para alumbrar su camino al reino de Dios.

-.001

.222

.754

.083

.173

-.076

16. Al comulgar pienso que mi cuerpo está libre de pecado.

.298

.128

.531

.431

.090

.218

8. Pienso que al confesarme estaré en paz con Dios.

.373

.105

.438

.413

-.177

-.083

6. Pienso que las personas que asisten a misa todos los domingos subirán al reinado de Dios.

.119

.038

.387

.636

-.087

.043

37. Considero que dar el diezmo me acerca más con Dios.

.231

.167

.141

.601

-.125

-.142

4. Creo que las personas que predican la palabra de Dios tendrán la gloria eterna.

.334

.191

-.055

.599

-.168

-.069

13. A mi parecer las personas que hacen penitencia irán al cielo.

.220

.224

.437

.578

-.078

.090

15. El momento que el ser humano reconoce la grandeza de Dios, obtiene la vida eterna.

.481

.168

.116

.545

.105

.010

33. Considero que poner un altar a Dios me otorgará un lugar en el cielo.

.092

.147

.416

.481

.054

.116

14. El fin de la existencia de todo ser humano ocurre con la muerte.

-.112

-.079

.084

.056

.843

.042

30. La existencia de todo individuo termina al morir.

-.140

-.011

-.004

-.236

.792

-.010

1. La muerte de un ser humano es el final de su existencia.

-.190

.044

.086

.050

.730

.099

20. La ciencia es la única en brindar al hombre una mayor esperanza de vida.

-.216

.003

.298

-.256

.491

.204

5. Considero que las personas temen estar apartados de sus allegados al morir.

-.104

.117

-.016

.129

.037

.716

2. Considero que el hombre le teme al proceso de la muerte de cualquier forma que se pueda presentar.

.146

.023

.005

-.206

.179

.662

7. A mi parecer cuando se habla del morir es mejor cambiar de tema.

-.042

.103

.024

.343

.103

.426

Total de reactivos

8

10

5

6

4

3

% de varianza total explicada

11.803

11.525

9.104

8.857

7.369

4.465

Valor de coeficiente Alfa de Cronbach

.842

.887

.810

.819

.795

.473

Tabla 1. Matriz de componente rotado, varianza total explicada y Alfa de Cronbach

Factor 3. Devoción a Dios (DD). El contenido del factor alude a algunas de las prácticas que los participantes realizan para tener tanto una reconciliación así como una adoración a Dios. Dentro de los 5 ítems que componen el factor, el reactivo “21. Creo que rezar es un acto de devoción hacia Dios” obtuvo un peso factorial de .774; el valor de coeficiente α =.810 y su varianza es de 9.104%.

Factor 4. Deberes Cristianos (DC). Dicho factor refiere al compromiso y las responsabilidades que los creyentes tienen con respecto a la iglesia a la que están adscritos. El valor de coeficiente α =.819 con una varianza del 8.857%, siendo el reactivo “6. Pienso que las personas que asisten a misa todos los domingos subirán al reinado de Dios” el de mayor peso factorial con un .636 de un total de 6 ítems.

 Factor 5. Creencias hacia la Muerte (CM). Dentro del factor se menciona el fenómeno de la muerte desde una visión puramente científica, siendo descrita como el fin de la existencia del ser humano. Dentro de los 4 ítems que componen al factor el reactivo “14. El fin de la existencia de todo ser humano ocurre con la muerte” obtuvo un peso factorial de .843; el valor de coeficiente α =.795 y su varianza es de 7.369%.

Factor 6. Miedo proceso de Morir (MPM). Referido al temor del proceso de la muerte, en específico al dolor o la agonía que se puede presentar durante el transcurso del deceso. Este factor contiene un total de 3 ítems de los cuales el número “5. Considero que las personas temen estar apartados de sus allegados al morir” obtuvo un peso factorial de .716; el valor de coeficiente α =.473 y su varianza es de 4.465%.

Coeficiente de correlación de Pearson

Para conocer el grado de correlación entre los factores de ECVDMMPPR se efectuó una análisis de correlación de Pearson, como se puede observar en la Tabla 2 el factor 1 (CVE) interactúa significativamente con todos los factores restantes excepto con el factor 6 (MPM), por otra parte el factor 2 (MJD) interactúa con el factor 3 (DD), el factor 4 (DC) y el factor 6 (MPM). En cuanto el factor 3 (DD) mantiene una interacción con el factor 4 (DC) así como con el factor 6 (MPM); para el factor 4 (DC) mantiene una relación con los dos últimos factores, en cambio que el factor 5 (CM) tiene una interacción con el factor 6 (MPM) mientras que este interactúa con todos los factores salvo con el factor 1 (CVE).

En cuanto a los factores Creencias sobre la Vida Eterna y Miedo al Juicio de Dios se puede observar una correlación moderadacon dirección positiva y con un valor de r=.510 (p<0.05) es decir, existe una congruencia entre la creencia de una vida después de la muerte y el miedo al ser juzgado por Dios; asimismo existe una relación del primer factor con el factor Devoción a Dios con una correlación baja con dirección positiva y con un valor de r=.388 (p<0.05), debido a ello se puede afirmar que a pesar de que se tiene la creencia de que la existencia del ser humano solo desaparece de este mundo, no se tiene una comunicación activa con el creador aun cuando es a través de ella que se restablece la gracia entre el creyente y el señor, por tanto, este diálogo no es lo primordial para la reconciliación; contrario a lo antedicho el factor Deberes Cristianos tiene una correlación alta con dirección positiva y con un valor de r=.602 (p<0.05), es decir, existe una coherencia entre la creencia hacia una vida post mortem y las acciones que se practican por medio de la iglesia para reafirmar su existencia, como lo es llevar la palabra del Señor a aquellas partes donde se desconozca, entre otros, teniendo como fin cumplir con los mandamientos de la iglesia; por último el factor Creencias sobre la Vida Eterna tiene una correlación bajacon dirección negativa con un valor de r= -.381 (p<0.05), con Creencias hacia la Muerte en otras palabras, si la persona cree en una vida en el más allá, no está de acuerdo con que la muerte es el fin último del hombre.

 

FACTOR1
CVE

FACTOR2
MJD

FACTOR3
DD

FACTOR4

DC

FACTOR5

CM

FACTOR6

MPM

FACTOR1
CVE

 

1

 

 

 

 

 

FACTOR2
MJD

 

.510**

1

 

 

 

 

FACTOR3
DD

 

.388**

.480**

1

 

 

 

FACTOR4

DC

 

.602**

.532**

.612**

1

 

 

FACTOR5

CM

 

-.381**

-.077

.100

-.162**

1

 

FACTOR6

MPM

 

.024

.214**

.155*

.133*

.235**

1

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).

     
Tabla 2. Análisis de correlación de Pearson por factores

El factor Miedo al Juicio de Dios mantiene una interacción significativa con Devoción a Dios con una correlación moderada, de dirección positiva, y un valor de r=.480 (p<0.05), por tanto, a pesar que existe un miedo por el juicio de Dios, las acciones para lograr una aproximación con él son limitadas, ejemplo de ello es el rezo que se realiza en ocasiones específicas cuando la situación lo requiere, siendo así en los funerales, al igual que al confesarse o comulgar; sobre esta misma línea se mostró una interacción significativa entre Miedo al Juicio de Dios y Deberes Cristianos con una correlación moderada con dirección positiva y un valor de r=.532 (p<0.05), indicando que el temor a causa de la incertidumbre por ser o no acreedor de un lugar en el reino de Dios debido a las acciones en vida se refleja en la ejecución u omisión de los deberes que desempeña el creyente como lo es dar el diezmo, la puesta de altares, entre otros; de igual manera el factor Miedo al Juicio de Dios muestra una interacción significativa con el factor Miedo Proceso de Morir con una relación muy baja con dirección positiva y con un valor de r=.214 (p<0.05), es decir, existe un miedo y una creencia hacia un ser supremo que es Dios, al cual se le debe acatamiento a su palabra y por otro lado se teme al modo en que se dé el proceso de la muerte..

En cuanto al factor Devoción a Dios muestra una interacción significativa con el factor Deberes Cristianos con una correlación alta con dirección positiva y con un valor de r=.612 (p<0.05) corroborando que ambas recursos conllevan a la aproximación entre las personas creyentes y su creador en otros términos, no sólo es a través del rezo, o el comulgar, sino que también se da a través del cumplimiento con algunos de los requerimientos impuestos por la iglesia, siendo esta la institución uno de los vías donde se realizan acciones que reflejan la devoción hacia Él, además de ser el espacio dónde se realizan la mayor parte de las prácticas religiosas. Por otra parte, Devoción a Dios se observa una correlación muy bajacon dirección positiva y con un valor de r=.155 (p<0.01) con el factor Miedo Proceso de Morir, indicando que la relación entre llevar una devoción hacia el dios de la vida no repercute en el miedo a la forma en cómo se presente la muerte.

Para el factor Deberes Cristianos se presenta una interacción significativa con el factor Creencias hacia la Muerte con una correlación muy baja con dirección negativa y con un valor de r= -.162 (p<0.05), entendiendo así que entre más acercamiento se tenga con Dios, con la religión y las prácticas que se realizan sobre el dogma adscrito son para reafirmar la creencia hacia este ser supremo, así como una vida después de la vida, por lo que la creencia sobre la muerte como fin de la existencia será nula. De igual manera se presenta una correlación muy baja entre Deberes Cristianos y Miedo Proceso de Morir, con una dirección positiva con un valor de r=.133 (p<0.01) por lo que el hecho de llevar a cabo los mandamientos que instaura la iglesia, no excluye el sentimiento del miedo ante el proceso del deceso.

Por otro lado entre el factor Creencias hacia la Muerte y el factor Miedo Proceso de Morir se puede observar una correlación baja en dirección positiva con un valor de r=.235 (p<0.05), comprendiendo así que existen creencias con respecto al fin de la existencia del hombre a través de la muerte, pese a ello, no es imperativo que se presente un miedo al miedo al proceso de la muerte, pues también es la ciencia la que brinda una mayor esperanza de vida.

Discusión

La cultura es crucial para la formación de los individuos en virtud de ser un conjunto de valores, costumbres, prácticas y creencias que constituyen la forma de vida de un grupo específico (Eagleton, 2001, como se citó en, Domínguez y Vázquez, 2008). Como en todas las culturas, se tiene una postura en torno a diferentes temas entre los cuales uno de los relevantes es la muerte. En lo que respecta a México existen tradiciones heredadas por los prehispánicos, como es el dos de noviembre, donde se celebra el día de los muertos, viendo a la muerte como una amiga, sin embargo, existe otra manera de abordar el tema, que es mediante la religión católica y cristiana, donde las ceremonias que hay alrededor de la muerte tienen su base en sus creencias, tales como los velorios, los rezos, los rosarios, dar el pésame, etc. (Gómez-Gutiérrez, 2011).

Dado lo anterior se destaca que las creencias son un punto importante para el accionar del individuo además de ser particulares para cada cultura; Marín, Grau, y Yuberto (2013) indican que las creencias son esquemas de símbolos reunidos de acuerdo a reglas culturales por medio de los cuales se interpreta de forma colectiva el mundo social y físico en el que se desenvuelve un grupo humano.

De acuerdo con el RIFREM (2016) México es un país con un alto porcentaje de personas pertenecientes a una religión, particularmente al dogma católico o cristiano (82.7%) en donde impera la ideología dicotómica del bien y el mal, entre las buenas acciones y los pecados. El conocimiento para discernir entre estos dos puntos se encuentra en la Biblia, de la misma manera que es en este texto el punto de apoyo para llevar una “buena vida” la cual es agradable ante los ojos de Dios y es a aquellos que se dirigen a través de su palabra quienes serán salvados de la muerte eterna.

Para la validación del instrumento se contó con la participación de jóvenes y adultos mayores de la ciudad de México, en el cual se expusieron dos enfoques el (científico y el religioso) sobre el fenómeno de la muerte, el miedo y la práctica religiosa (siendo éste exclusivo de la religión). Como se pudo observar en la correlación, existe una congruencia entre las creencias con respecto a la vida post mortem, pues al no hallarse la creencia sobre la muerte como el final de la existencia del ser humano, se hace notoria la predominancia de las creencias de índole religiosa en el mexicano. Sobre esta misma línea, el miedo al ser juzgado por Dios tiene una relación más alta que el miedo al proceso de la muerte, no queriendo decir que este no exista, sin embargo el ser desacreditado por Dios tendrá como consecuencia un castigo eterno donde solo habrá sufrimiento y desdicha, por ello la importancia de obedecer su palabra, llevar una vida guiada por ella, el pensar y obrar bien para ser digno de vivir junto a su presencia.

Las prácticas religiosas son un aspecto trascendental para los creyentes, puesto que gracias a ellas le muestran a Dios que siguen su palabra, realizan sus mandamientos y son un medio para lograr un lugar en su reino. Se mantiene la congruencia entre la creencia hacia la vida después de la muerte, el miedo por el juicio y entre las mismas prácticas religiosas, sin embargo, tienen una mayor relación las prácticas que se realizan a través de la iglesia o por sus mandamientos con las primeras dos variables, esto pudiendo ser que la iglesia es la institución principal que representa la religión, aunado a la “practicidad” de que es en un lugar específico y designado para realizar los compromisos y responsabilidades que tienen las personas por formar parte del dogma (católico o cristiano).

De igual manera se denota una relación entre la práctica y el miedo al proceso de la muerte, ya que de una manera u otra se mantiene la ideología que el sufrimiento es necesario para ser acreedor del cielo, esto se puede observar en los estereotipos de las personas de bajos recursos, en dónde llegan a soportar grandes padecimientos y la devoción hacia Dios siempre está presente y se espera que las situaciones mejoren con la ayuda de Él.

La relación entre la creencia hacia la muerte y el proceso de esta se explica en el sentido de que la muerte conlleva un proceso que puede ser doloroso y tardado o no, dependiendo así de diversos factores, sin embargo, la ciencia contribuye a no ser así, proporcionando una mejor calidad y esperanza de vida.

El tema de la muerte despierta muchas inquietudes en el hombre, pero más con respecto a la vida después de la vida. La trascendencia es un punto importante y el tratar de entender el cómo llegar a ella ha tenido como repercusión la perspectiva científica y religiosa sobre este fenómeno. Es elección de cada persona en cual de ambas posturas creer o no, sin olvidar que el medio en el que se desarrolla influye en estas creencias.

Las conductas que generan estas creencias claramente repercuten en la vida diaria de los individuos, como se pudo notar en el estudio, existe la concordancia entre la creencia hacia la vida después de la muerte, el miedo y la práctica.

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Investigación realizada gracias al Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) IN 303316 de la DGAPA-UNAM.

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